Zippist no hace otra cosa que aprovechar los recursos ocultos de Mac OS X, sustituyendo la consola por un icono en el Dock, que nos permite comprimir cualquier fichero o directorio al formato ZIP. Cumple con su cometido emulando los comandos del terminal, y lo hace en un abrir y cerrar de ojos.
Zippist brinda incluso la posibilidad de encriptar los ficheros comprimidos a ZIP. Reúne la esencia de la compresión ZIP en un solo icono. Lo básico embarcado en Zippist bastará a la mayoría de los maqueros que sólo buscan aliviar su ancho de banda y unidades de disco de algunos KB de más. Zippist es a buen seguro la forma más rápida y llevadera de hacerlo. Y sin necesidad de aplicación tercera.